COLUMNA DEL CONDE CHAUCATO : Reporte desde la Tres Veces Coronada Lima virreinal, de corceles y calesas hasta compactadoras

Reporte desde la Tres Veces Coronada Lima virreinal, de corceles y calesas hasta compactadoras

Nacimos y crecimos en Nasca. Más adelante, y durante unos 15 años, hemos tenido acogedora estancia alternada en la bella y también querida Ica. Y como casi todo provinciano, “las locas ilusiones me sacaron de mi pueblo, viajé a la capital a conocer la gran ciudad” en donde han transcurrido 34 años más de nuestra existencia, desarraigados como miles y millones en busca de oportunidades de trabajo. Continuar leyendo «COLUMNA DEL CONDE CHAUCATO : Reporte desde la Tres Veces Coronada Lima virreinal, de corceles y calesas hasta compactadoras»

COLUMNA DE OPINIÓN : ¿Pueden los actuales alcaldes ser reelectos?

Teniendo presente que los actuales alcaldes provinciales y distritales de nuestro país, al momento de su proceso de elección (5 de octubre del 2014), escrutinio, proclamación y juramentación e inicio de mandato edil por cuatro años (de 2015 a 2018), como ciudadanos elegidos como alcalde sí gozan del derecho constitucional a poder optar por participar otra vez como candidatos en las Elecciones Municipales del próximo año, para su reelección inmediata y continuar en el ejercicio edil en el primer periodo que fuese elegido conforme al texto entonces vigente del artículo 194° de nuestra Constitución Política.

Sin embargo, con fecha 10 de marzo de 2015 se publica la Ley N° 30305 que reforma el citado artículo 194° y determina lo contrario a lo que estuvo establecido, al disponer que los alcaldes no gozan de la posibilidad de optar por candidatear a una reelección inmediata -para seguir ejerciendo en el periodo siguiente al que fuese electo- que sí era una prerrogativa y derecho válido y vigente al enfrentar y participar de esas Elecciones Municipales del 2014, bajo el ordenamiento legal aplicable en estos casos y que resultarían derechos adquiridos de prevalencia impecable.

Siendo la Carta Magna, evidentemente no se asume que es una modificación de ordenamiento procesal y así de aplicación inobjetablemente inmediata a todos los procesos o resoluciones,  situaciones que existan o puedan existir, pues al emanar de un precepto constitucional, no ampara el abuso del derecho con una ley de acuerdo al Art. 103 de nuestra Constitución, y para la norma de la Ley de Leyes (general, objetiva, de fondo, sustantiva, etc.) no sería de aplicación la retroactividad benigna factible sólo en leyes (especial, subjetiva, de forma, reglamentaria) -con rango inferior a la Constitución- de carácter penal.

Al respecto, cabe recordar el caso de la pretendida interpretación del Art. 112° de la Constitución Política del Perú mediante la Ley N° 26657, el Tribunal Constitucional determinó y entre sus consideraciones se tiene: “De conformidad con el artículo 181º de la Constitución del Estado, el Jurado Nacional de Elecciones, instancia última, definitiva e inapelable en asuntos de su jurisdicción, haciendo uso de esa suprema facultad, se pronunció mediante Resolución Nº 172-94-JNE, de fecha veintiséis de octubre de mil novecientos noventicuatro, en el sentido de que el actual mandatario (Alberto Fujimori), al momento de postular a la Presidencia de la República en el año de mil novecientos noventicinco, lo hacía procurando la reelección, situación ésta que también fue firmemente sostenida por la personera de la Alianza Electoral Cambio 90 – Nueva Mayoría, señora Martha Chávez Cossío de Ocampo, tanto en su defensa escrita, cuanto en su intervención oral ante el Pleno del Jurado, al ventilarse la tacha interpuesta contra la candidatura a la reelección de quien en ese momento desempeñaba la Presidencia de la República, cuya postulación a la reelección fue consagrada, en consecuencia, por la máxima instancia electoral, constituyendo la resolución correspondiente del Jurado cosa juzgada, irrevisable, irrecurrible e inmodificable, por cualquier vía, de modo que, por el camino indirecto de una ley ad-hoc, interpretativa, no puede desconocerse su autoridad y vigencia, máxime siendo obligación del Presidente de la República, de conformidad con el artículo 118º, inciso 10), de la Constitución cumplir y hacer cumplir las Resoluciones del Jurado Nacional de Elecciones».(sic)”

“Independientemente de los alcances del concepto de interpretación legal que se aplique, no es aceptable, por vulnerar el principio de razonabilidad de la norma, que ella pretenda reescribir la historia, alterando la ubicación temporal de los hechos, pues éstos no se interpretan sino se prueban, siendo objetivamente comprobables, en el caso «sub judice», los hechos gravitantes en el caso, vale decir, que el Presidente Constitucional de la República fue electo, primero en 1990, y reelecto, después, en 1995 (sic)”.

“Existiendo, por lo visto, ostensible incompatibilidad entre la Ley Nº 26657, impugnada en la demanda, interpretativa del artículo 112º de la Constitución, y este mismo dispositivo, precisa que expresemos la base jurídica de este fallo, hemos decidido aplicar el control difuso -derecho y obligación, constitucionalmente reconocidos a todos los jueces- y no el control concentrado -derecho y deber exclusivos del Tribunal Constitucional- porque, en el Pleno Jurisdiccional, durante el debate de la causa, no se logró alcanzar el número de votos señalados en el artículo 4º de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional para la aplicación del control concentrado, y no se consiguió el respaldo mayoritario para aplicarlo (sic)”.

“El hecho de que cuatro magistrados no hayan emitido voto, no quita a los tres votos emitidos a favor del control difuso, en aplicación del artículo 4º de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional, su carácter de mayoría indiscutible y, por tanto, de constitutivos de resolución, a mayor abundamiento, si se toma en cuenta que las abstenciones de dos de los magistrados se debieron a que habían adelantado opinión, y estas previas opiniones emitidas, pública y oficialmente, coinciden con este fallo en el sentido de que, con arreglo al texto original del artículo 112º de la Constitución vigente, el actual mandatario no puede postular a una tercera elección en el año 2000 (sic)”.

Ratificando como máxima autoridad jurisdiccional y de control de la constitucionalidad, con su resolución recaída en el Exp. 002-96-i/tc del 3 de enero de 1997, el TC de esta forma precisa e impone el criterio respecto que legalmente las autoridades electas tienen y mantienen los derechos y prerrogativas vigentes al momento de ser elegidos o proclamados autoridades por elección popular ante su designación democrática.

De convalidarse esta posición, sí es factible legalmente afirmar que los actuales burgomaestres (2015-2018) tienen su derecho expedito para que puedan determinar válidamente la posibilidad de optar por la reelección inmediata al periodo de su elección.

Al existir incertidumbre al respecto, formularemos las consultas respectivas, pertinentes y puntuales ante los entes competentes de su ejecución, interpretación y aplicación.


Dr. Víctor Velis Alva.

Columna de JOSÉ RAMOS : Ferdinando García Flores: A once años de su ausencia

        » Hoy de nuevo al llegar 

cansado de la lid 

a los nuevos bohemios les entrego mi pendón 

para que lo conserven y siempre hagan flamear 

celoso de su barrio y de su tradición…» 

 

    «De vuelta al Barrio»:

Felipe Pinglo Alva

 

 

Fue un 03 de diciembre de aquel año 2006.

11 años de ausencia física.

11 años de la esquina de Bolívar y Camaná, (todavía) en silencio, pero que se siente la presencia de nuestro querido Ferdinando, o simplemente “Pluto”, como todos le llamábamos.

¿Pero habrá alguna o varias diferencias entre un nombre o un apelativo muy familiar? ¿Ustedes qué dicen? Continuar leyendo «Columna de JOSÉ RAMOS : Ferdinando García Flores: A once años de su ausencia»

COLUMNA CONDE CHAUCATO – Nasca: ¿pueblo sin fundador ni fecha de fundación?

COLUMNA CONDE CHAUCATO – Nasca: ¿pueblo sin fundador ni fecha de fundación?

Tercera Parte


Como ya es sabido, el único que intentó dar luces sobre este oscuro tema fue el R.P. don Alberto Rossell Castro, quien fuera párroco de Nasca (1942) y profesor del Colegio San Luis Gonzaga de Ica, en donde aún alcanzamos a conocerlo en 1969. Él accedió a valiosas fuentes como son el Archivo de la Nación, Archivo de la Biblioteca Nacional, antiguos archivos de notarías y otros. Si transitamos sobre sus huellas, reafirmaremos su testimonio, hallaremos más valiosos documentos y consolidaremos este vital capítulo histórico de nuestra amada tierra.

APUNTE DE GUAMÁN POMA

Pues, en estas condiciones y en medio de una clamorosa ausencia de documentos físicos como: Cédulas Reales, Acta de Fundación, cartas, apuntes, cuadernos, libros, etc. ¿Cómo escribirla? ¿Cómo zurcir lo que tenemos con lo que suponemos? ¿Con solo puntadas de intuición, imaginación y hasta fabulación? Camino que nos es vedado transitar: “Siempre hemos creído que la fábula y la ficción desnaturalizan la historia, rebajando en mucho el carácter  de severa majestad con que ella debe presentarse revestida”. (Ricardo Palma).

Contamos, pues, como material inicial de estudio lo que describió Rossell en su obra “Historia Colonial de los Valles de Nasca”. A partir de ello, planteamos reflexiones, hipótesis y conclusiones.

1.-Que, el curaca don Francisco Nanaska, primer indígena “reducido” (bautizado) voluntariamente, “dio el primer asiento a los españoles que llegaron”. ¿A quiénes? Indudablemente a soldados que llegaron inmersos en la guerra entre los socios Pizarro y Almagro, alrededor de 1538.                                                                               Esto nos da pie a elaborar una primera hipótesis: que se habría ensayado un primer asiento o “primera fundación” entre 1538 y 1541. No olvidemos que, Diego de Almagro y el mismísimo Francisco Pizarro, respectivamente, residieron varios días en Nasca en medio de su posicionamiento militar. Es perfectamente posible que en esas circunstancias ocurriera el bautizo de don Francisco y otros antiguos curacas. Alrededor de idas y venidas de tropas y mensajeros, etc., todos los documentos y cartas que se cruzaron se refieren al “Pueblo de Nasca”. En 1540 se posiciona el primer Encomendero, don García de Salcedo, pero situándose específicamente en el distrito (aldea en esa época) de Ingenio.                                                                                                                                                  2.-Que don García Nanaska-padre, y don García Nanaska-hijo, “fueron los verdaderos benefactores del valle de Kaxamarca, quienes donaron a los encomenderos sus bienes para la formación del pueblo colonial en el sitio de la Parcialidad de Nasca, dándole el nombre de “Santiago Apóstol de Nasca” (i), donde se redujeron los demás indígenas del valle y se dieron los asientos a los españoles el año de 1549, con fecha quizás de 25 de julio, día de la festividad del santo patrón del pueblo…”.

La expresión en plural “los encomenderos”, alude según los hechos históricos, a que don García de Salcedo habría recibido previas donaciones para fundar el pueblo pero no lo hizo, obsesionado en la explotación agropecuaria que estableció en Ingenio, en sociedad con Pizarro. Tales “bienes” que para la fundación de un pueblo se traducen en tierras, los habría traspasado a su sucesor, el capitán don Pedro Gutiérrez de Mendoza, a quien cedió la Encomienda en 1549. Sin embargo, todos los historiadores que han escrito sobre ambos, ni siquiera los han insinuado como posibles actores de la fundación.

3.-Que, fue el cacique García Nanaska padre, el que “dio asiento a los vecinos y moradores españoles, a los soldados cristianos servidores del Virrey, para una casa y una huerta, según las normas impartidas desde España por el Rey. Este asiento se hizo en el mismo lugar donde se encuentra la actual ciudad de Nasca…”

Esta es para nosotros la versión más contundente y aceptable, y que expresamos en una segunda hipótesis: el Curaca don García Nanaska-padre- fundó el pueblo colonial de Nasca, en forma sui géneris, extraordinaria, pero “según las normas impartidas desde España por el rey”. Norma u Ordenanza  dictada por el rey Carlos V en 1523 (¿o 1526?) y que entre otros establecía en forma general: “Cuando hagan la planta del lugar, repártanlo por sus plazas, calles y solares a cordel y regla, comenzando desde la plaza mayor, y sacando desde ellas las calles a las puertas y caminos principales, y dejando tanto compás abierto, que aunque la población vaya en gran crecimiento, se pueda siempre proseguir y dilatar en la misma forma. Procuren tener el agua cerca, y que se pueda conducir al pueblo y heredades, derivándola si fuere posible, para mejor aprovecharse de ella, y los materiales necesarios para edificios, tierras de valor, cultura y pasto, con que excusarán el mucho trabajo y costos que siguen de la distancia… en caso de edificar a la ribera de algún río, dispongan la población de forma que saliendo el sol, dé primero en el pueblo que en el agua14.” (“Ciudad y Territorio”- Institut français d’études andines) Fabio Zambrano y Olivier Bernard.

Tal ordenanza u ordenanzas estaban vigentes en 1549 y seguro fueron de conocimiento del curaca. Para quienes nieguen –en su perfecto derecho a pensar diferente- que el fundador de Nasca fue un indígena, preguntémonos por qué, un acucioso historiador como lo fue Rossell (y que hurgó debidamente en valiosos archivos), no se empeñó en encontrar y señalar el nombre de un español que presidiera tal acto de fundación. Pero no lo hizo. ¿Por qué? Porque –concluimos nosotros- no lo halló, no existe porque, repetimos: la fundación de Nasca fue “sui géneris” aun cumpliendo ciertos cánones o requisitos de la usanza española:

a)  Fundó el pueblo un 25 de Julio de 1549, día que, en el calendario de la iglesia de la religión impuesta se festeja al apóstol Santiago.                                        b) Lo bautizó con un nombre cristiano, de aquel santo: “Santiago de Kajamarca de la Nasca”

c) “Metró” personalmente los solares: esto implica que el propio Curaca habría clavado la estaca para señalar la ubicación de la “picota” y demarcar la Plaza y los solares que donó a los españoles, como afirma Rossell: “…en el mismo lugar donde se encuentra la actual ciudad de Nasca…”.

d) Demarcó el solar asignado para la capilla, ermita o iglesia “de paredes de barro y techo de paja” la misma que habría sobrevivido hasta 1810, según menciona la leyenda de aparición de la Virgen de Guadalupe.

Atendamos éste dato: El Sínodo de  San Pedro de Piscobamba (24 de noviembre 1594) estableció en su Constitución 37: “Los españoles que producen escándalos en pueblos de indios deben ser expulsados y enviados a ciudades de españoles”. En concordancia con ello, la obra “Don Gonzalo del Campo, Canónigo de Sevilla y Arzobispo de Lima” (de: Patiño Delgado Castañeda), transcribe en su página No. 56 lo que señala un informe de 1618: “Los Agustinos tienen en lugares de españoles siete conventos: el de Lima con 130 frailes, Trujillo con 20-24; Guánuco con 12; Caña con 12; Ica con 18; Cañete y Puerto Callao con 06 cada uno; Entre los indios tienen Conventos en: Guamachuco, con 12 frailes y en Nasca, con 06” (15). Igual distribución y discriminación hicieron los dominicos, franciscanos y mercedarios aunque ninguna de estas órdenes estuvo en Nasca.

Y en el pie de página dice: (15): “No es pueblo formado por españoles, pero hay muchos con haciendas en sus valles. Es convento necesario pues solo hay allí un cura. Tiene sustento y patronazgo de un cacique (curaca) que le dejó el solar y una viña…”

Este es un irrefutable testimonio que abona a nuestra hipótesis (¿Ora convertida en tesis?) de que Nasca fue fundado por “indios” y antes y después de la erección del Convento San Agustín (1591) seguía siendo considerado “pueblo de indios” y no de españoles; por tanto, el pueblo de “Santiago de Kajamarca de la Nasca”, no fue fundado ni por los Encomendero García de Salcedo y Pedro Gutiérrez de Mendoza; tampoco por el Capitán Alonso de Mendoza (fundador de La Paz, en Bolivia), ni por el Visitador La Gasca y mucho menos por el virrey Hurtado de Mendoza. Este testimonio, sumado al que nos ha ofrecido el R.P. Rossell Castro, aún con ciertas contradicciones,  ¡Ratifica que el verdadero fundador del pueblo de la Nasca fue el cacique don García Nanaska-Padre!

Nasca fue Encomienda y coexistió como “Repartimiento. Esto lo demuestra la obra “Real Hacienda y Negocios. García de Salcedo, Oficial Real en Lima 1532-1556” (Por: Victoria Carmona y Antonio Acosta). Allí se señala que, el Repartimiento de la Nasca, proveía mano de obra gratuita, como por ejemplo: 50 indios renovables cada 15 días, seguramente “negociados” con los curacas a cambio del no pago de tributos, para el emporio agropecuario del veedor García de Salcedo, establecido en Ingenio. Una valiosa prueba es una de las respuestas que dieron testigos de Nasca ante un cuestionario de 24 preguntas que presentó el  Dr. cuando realizó la “Investigación de la conducta de los Visitadores de Idolatrías en Nasca”, en 1623. “…todos los años se les queman a los indios los ranchos que tienen fuera de la reducción para que vivan en el pueblo y cuando viene la cosecha se vuelven ellos donde tienen sus haciendas…”. Así funcionaban los Repartimientos para explotar a nuestros antepasados. Más tarde se suprimieron las Encomiendas y se crearon las “Reducciones” (pueblos con trazos hispanos) con más efectividad en la zona andina, pero que también existieron en la costa, de tal forma que, un conjunto de “Reducciones” constituyó un “Corregimiento”. Después se eliminaron éstos, convirtiéndolos en “Intendencias” mientras que los repartimientos pasaron a denominarse “Partidos”.

¿Testimonios arquitectónicos del pueblo colonial de Nasca?

Cieza de León, el magnífico cronista, dijo de Nasca (entre 1548 y 1550): “En el principal valle destos de La Nasca (que por otro nombre se llama Caxamalca) había grandes edificios con muchos depósitos, mandados a hacer por los Ingas…” Solo quedan en pie, los restos llamados “Paredones”.

Dice líneas arriba, que los españoles prefirieron ser “Hacendados” y por ello, algunos testimonios coloniales se conservaron y se conservan en algunos fundos o haciendas. Si hubiese sido fundado por españoles, el  casco urbano hubiese tenido fisonomía colonial, de lo cual casi no existe evidencia. La única referencia disponible es el apunte a carboncillo que hizo el cronista indio Guamán Poma del pueblo que conoció alrededor de 1595, y sin embargo éste parece ser el calco de un “patrón” porque es similar a los que hizo de otros pueblos o Villas como la de Ica. Destaca nítidamente, una iglesia colonial y un enorme “canchón” o solar para la Plaza, el Cabildo y algunas viviendas de españoles. Nasca no fue, pues: “una ciudad hispanoamericana es una plaza mayor rodeada de calles y casas, antes que un conjunto de casas y calles en torno de una plaza mayor”. En Nasca, la “Plaza” fue, por siglos, un descuidado “canchón” o pampichuela, un terral y lugar de encuentro para las transacciones comerciales y para atar a las acémilas. Solo tomó forma de una auténtica Plaza, a partir del 1900.

condechaucato@yahoo.es

 

 

COLUMNA CONDE CHAUCATO – Nasca: ¿pueblo sin fundador ni fecha de fundación?

De cómo se fundaban los pueblos coloniales

Nasca: ¿pueblo sin fundador ni fecha de fundación?

Primera Parte


Nuestro pueblo de Nasca celebra erróneamente como “fecha de aniversario” la de su ascenso a la categoría de provincia, ocurrida en 1941 durante el gobierno del presidente don Manuel Prado. ¿Por qué? Porque hasta hoy NADIE promueve que se investigue y establezca la fecha de su fundación colonial y el nombre de su fundador, pese a existir valiosa información Continuar leyendo «COLUMNA CONDE CHAUCATO – Nasca: ¿pueblo sin fundador ni fecha de fundación?»