Muere el sacerdote y poeta nicaragüense Ernesto Cardenal

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– Su muerte se debió a fallas renales y cardíacas. Estaba enfrentado al presidente Daniel Ortega desde hacía muchos años.

El poeta y sacerdote Ernesto Cardenal, reconocido en todo el mundo por su poesía, su voz dentro de la Teología de la Liberación y su militancia política contra las dictaduras, murió en un centro médico de las afueras de Managua, donde se encontraba hospitalizado por una infección renal desde hacía algunas semanas.

Cardenal murió a las 15:10 locales (21:10 GMT), señaló Luz Marina Acosta, su asistente personal. “Nuestro amado poeta ha emprendido su proceso de integración al Universo, con la mayor intimidad con Dios”, afirmó.

El 20 de enero pasado, el autor de “Oración por Marilyn Monroe y otros poemas” (1965) celebró sus 95 años de vida, junto con un grupo de amigos y la edición de su último libro, “Hijos de las estrellas”.

“Ernesto Cardenal, nuestro soldado de las palabras, nuestro adelantado astronauta en sus exploraciones del cosmos, el dulce y también cascarrabias ser humano que hizo de su vida una incesante búsqueda del sentido del ser, de la inmensidad del universo, de la justicia terrena”, escribió días atrás en su cuenta en Twitter la escritora y poeta nicaragüense Gioconda Belli.

Horas antes de su muerte, la misma Belli dijo estar “preocupada por la gravedad de nuestro gran poeta Ernesto Cardenal”, y agregó que “él está listo para partir. A sus 94 lo ha dicho con frecuencia. Los que no estamos listos somos nosotros. Ojalá no se nos vaya aún”.

El autor de “Epigramas” (1961), a quien su edad y salud no habían logrado retirar del todo de la vida pública, era uno de los poetas nicaragüenses más reconocidos a nivel internacional. Cardenal fue uno de los autores más prestigiosos de Nicaragua, con obras traducidas a 20 idiomas y reconocimientos como la orden Legión de Honor en Grado de Oficial del Gobierno de Francia.

En diciembre pasado, recibió el Premio Internacional Mario Benedetti, que otorga Uruguay, y que dedicó al pueblo nicaragüense y al adolescente Álvaro Conrado, una de las primeras víctimas de las protestas contra el Gobierno del presidente Daniel Ortega.

El Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda (2009) y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2012) están entre los últimos e importantes galardones recibidos por el poeta nicaragüense. Ernesto Cardenal no se arrepentía de su paso por el sandinismo aunque descreía del gobierno del presidente Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo. “Fue una revolución muy bella, lo que pasa es que fue traicionada. Lo que hay ahora es una dictadura familiar. Eso no fue lo que apoyamos nosotros”, sostuvo hace un par de años, ya distanciado de su viejo camarada y perseguido, incluso, por su gobierno.

Hicieron juntos la revolución pero el tiempo los enfrentó. Uno tiene el poder político y real en Nicaragua, el país donde nacieron y por el que pelearon en el mismo bando; el otro apenas conservaba el poder de fuego de la palabra y la poesía respetada en el mundo. Sacerdote y guerrillero, uno de los grandes nombres de la teología de la liberación y de la revolución sandinista, Cardenal aseguraba que era un perseguido político.

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