Agricultores de Ocucaje rindieron homenaje a su santo patrono Señor de la Esperanza

Comenzar

Las fiestas religiosas se realizan en todas partes y en todo momento; en los lugares apartados se da con más fe que en la ciudad, pero es poco conocido, como es el caso de la Fiesta del Señor de la Esperanza, patrono de los agricultores de Ocucaje, cuyo lugar de veneración se encuentra en el centro poblado de Córdova, donde tiene su propia templo, a 37 km de la ciudad de Ica.

La sagrada efigie del Señor de la Esperanza este año cumplió sus Bodas de Oro, pues hace 50 años fue mandada a confeccionar a unos artesanos por Julio Pisconte Quijandría y Porfirio Donayre Medina, (1969) a iniciativa del padre americano Jorge Dubai. Cesar Pisconte Buaducci lo instauró como tradición y los agricultores de la zona lo tomaron como su santo protector, por ello es su santo patrono. Todos los años, el último domingo del mes de octubre se celebra su día con una víspera, misa de fiesta y procesión, con la asistencia masiva de los fieles de todos los centros poblados del distrito. La devoción de los vecinos es grande, ya que durante la fiesta todos apoyan con su granito de arena para realizar la fiesta, y de esa misma manera se construyó su templo que es de material noble,  solo con el apoyo de los fieles del lugar.

Este año, culminada la misa de fiesta, el alcalde del distrito -en una muestra de fe- condecoró al Señor de la Esperanza con la medalla de la municipalidad. Los vecinos dicen que es la primera vez que llega un alcalde a su misa de fiesta, gesto que fue resaltado desde el púlpito por los organizadores de la fiesta. Luego, la sagrada efigie salió en hombros de los miembros de la Hermandad del Señor de la Esperanza, que este año recibió la visita de una parte de la Hermandad del Señor Crucificado de Luren y también se de la Hermandad de Nasca, que llegaron especialmente para participar de la procesión.

El Señor de la Esperanza recorre en procesión todo el centro poblado y las familias que deseen levantan un pequeño altar en el frontis de su vivienda, donde llega el santo patrón por unos momentos, se realiza un rezo y luego los integrantes de la familia invitan a los presentes, grandes y chicos, algunos pastelitos, bebidas gaseosas, pisco, chica de jora, sándwiches, helados y chupetes para los integrantes de la Hermandad –debido al fuerte calor-.

Sin duda es un ejemplo de participación vecinal, digno de imitar, demostrando que la unión hace la fuerza, y todos participaron de la fe y de la fiesta.

La fiesta culmina con una invitación de la familia Pisconte, que son los síndicos de la celebración desde hace muchos años.

Deja tu Opinión :

Lo último en Locales