Madre e hija mueren aplastadas por desplome de pared de adobe

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– Urge que Defensa Civil evalúe viviendas en situación de riesgo para evacuar a ocupantes.

Una humilde madre de familia y su menor hija de dos años murieron tras ser aplastadas por una pared de adobe que se desplomó al interior de su vivienda, ubicada en el caserío El Arenal, del distrito de Los Aquijes.

El trágico hecho ocurrió en la mañana de ayer, cuando la víctima Milagros Guerra le estaba dando de comer a su pequeña. La pesada pared, debilitada por la humedad y el salitre, se cayó en contados segundos sin darles tiempo a que se pongan a salvo.

Los vecinos del sector Los Valencia al oír el fuerte ruido corrieron para socorrer a la madre y a su hija. Como la puerta principal estuvo trancada ingresaron por el techo y la parte posterior, hallando aún con vida a la mujer.

Cuando llegó la ambulancia para evacuar a la madre, no pudo ingresar hasta ese sector porque había hasta con cuatro tranqueras con candado.

Vencida la dificultad, Milagros Guerra fue evacuada de emergencia al Hospital Regional. Lamentablemente, falleció al llegar a la unidad de trauma shock al no poder resistir el fuerte golpe que recibió en la cabeza.

Posteriormente, peritos de Criminalística llegaron hasta la indicada vivienda para efectuar el reconocimiento técnico policial como parte de la investigación por las dos muertes producidas.

La víctima era madre soltera y vivía sola con su pequeña niña. Para poder mantener a su hija realizaba trabajos eventuales. Sobre el paradero del padre de la infante no se tiene referencia.

Viviendas peligrosas

En el fatídico terremoto del 15 de agosto de 2007, la mayoría de víctimas murieron aplastadas por el desplome de las antiguas viviendas de adobe.

Desde ese entonces se recomienda construir viviendas antisísmicas de material noble, debido a que las paredes de adobe no ofrecen ninguna seguridad ante un movimiento telúrico de regular intensidad.

Como hemos visto, las paredes de adobe no sólo se caen ante un fuerte movimiento sísmico, sino también cuando la humedad y el salitre debilitan su base. El gran peso que tienen hace que se vengan abajo en cualquier momento.

El triste suceso de Los Aquijes debe obligar a las autoridades de Defensa Civil regionales, provinciales y distritales a efectuar evaluaciones periódicas a las viviendas, sean de adobe o de ladrillo, a efecto de emitir recomendaciones preventivas en caso detecten peligro inminente en la infraestructura.


Daniel Bravo Dextre

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