BBC Mundo resalta la fascinante historia del Huáscar y recuerda a Miguel Grau

La prestigiosa cadena internacional BBC Mundo resaltó ayer la fascinante historia del monitor Huáscar, protagonista de la infausta Guerra del Pacífico entre Perú y Chile, al cumplirse el 140 aniversario del Combate Naval de Angamos.

«Es el segundo blindado más antiguo del mundo que todavía está a flote; sin embargo, no son sus 15 décadas las que hacen que más de 150,000 personas lo visiten cada año», destacó.

Refirió que en la base naval de Talcahuano, 500 kilómetros al sur de Santiago de Chile, está anclado el Huáscar, un buque negro, amarillo y blanco, mucho más pequeño que los grandes y modernos navíos de guerra que se ven a sus espaldas.

«Se llama Huáscar, en honor a uno de los últimos gobernantes del imperio incaico, que fue mandado a asesinar por su medio hermano; y tiene una carga emotiva para Chile y Perú que ha perdurado un siglo y medio. Algunos lo ven como un símbolo de amistad; otros, como un trofeo de guerra», anotó.

El Huáscar era un barco tipo monitor, construido en Inglaterra para el gobierno peruano.

«Algunos dicen que debe quedarse en Chile, que lo restauró a mediados del siglo pasado y lo convirtió en un museo, el segundo más visitado del país en la actualidad. Otros piden que regrese a Perú», anotó. ¿Qué hace que este buque de 154 años aún sea capaz de generar polémica?», se preguntó en un informe.

«Para nosotros, el Huáscar representa la nave cuya tripulación luchó heroicamente en la Guerra del Pacífico al mando de nuestro más insigne héroe nacional, que es el gran almirante Miguel Grau. El Huáscar y su tripulación son para nosotros una sola cosa: el Perú en el mar… La peruanidad, el espíritu de lucha, el heroísmo de los marinos por defender su Patria», le explicó a BBC Mundo el director del Museo Naval del Perú, el contraalmirante Francisco Yábar.

Miguel Grau

La BBC Mundo recordó que Miguel Grau fue el comandante del Huáscar durante la guerra con Chile, donde se ganó el apelativo de Caballero de los Mares, por acciones como ordenar rescatar a los náufragos de la Esmeralda, un barco enemigo al que acababa de hundir.

Miguel Grau murió a bordo del Huáscar durante el Combate de Angamos cuando un proyectil impactó contra el puente de mando. De él solo quedó un trozo de pierna. Es uno de los héroes más populares del país, tanto que en 1999 fue elegido en una encuesta «El Peruano del Milenio», recuerda.

Pero Perú no es el único país que perdió a uno de sus personajes más ilustres en la cubierta del Huáscar.

«El Huáscar, para Chile, es un símbolo muy importante porque aquí fue donde murió uno de los héroes máximos que tiene nuestra historia: Arturo Prat, y nosotros lo conservamos así y lo mantenemos como un gran símbolo al que pueden venir todos los chilenos», le dijo a BBC Mundo el actual comandante del Huáscar, el capitán de fragata Alejandro Niklitschek.

«El Huáscar fue especial en la Guerra del Pacífico, porque era el principal escollo que tenía el Estado de Chile para poder desarrollar la campaña terrestre», contó Niklitschek.

«Finalmente, las guerras se ganan poniendo la bota del infante en territorio adversario y el Huáscar lo que hacía era impedirles la movilidad a las tropas chilenas a través del mar», agregó.

En Talcahuano

El Huáscar se encuentra en la base naval de Talcahuano, al sur de Chile.

Yábar refirió que es un barco una década más antiguo que sus rivales chilenos, con la mitad de blindaje y hélices y una artillería y tecnología mucho menos avanzadas.

Si bien el Huáscar se hizo famoso por luchar contra Chile, la embarcación había sido construida para combatir a su lado.

Cuando el gobierno peruano se la encargó en 1864 al astillero inglés Laird & Brothers tenía en mente a un enemigo muy distinto: España.

Junto a Chile, Ecuador y Bolivia, los cuatro países sudamericanos se enfrentaron a la antigua metrópolis en la guerra hispano-sudamericana, para acabar con cualquier pretensión que esta pudiera tener de reconquistar las colonias perdidas. Pero cuando el Huáscar por fin llegó a costas peruanas, el enfrentamiento ya había acabado.

El Huáscar fue diseñado por el capitán británico Cowper Phipps Coles, quien moriría pocos años después en un naufragio causado por errores de diseño y construcción en otro de sus buques, el HMS Captain.

Hoy, el Huáscar cuenta con una pequeña tripulación que junto a los grumetes de la cercana isla Quiriquina se encargan de mantenerlo en buenas condiciones y de atender al público.

Allí hay cuatro monolitos dedicados a los héroes caídos a bordo como el peruano Miguel Grau y el chileno Arturo Prat.

Los visitantes pueden recorrer áreas como la zona donde dormía la tripulación en una especie de hamacas llamadas coys y compararla con los pequeños camarotes de los oficiales donde apenas cabían sus diminutas camas («La gente era más baja en esa época», explican los marinos).

Al final del recorrido se aprecia el camarote de Miguel Grau, con una brújula sobre la cama para que pudiera saber siempre dónde se encontraba.

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