Aficionados solicitan pronta reanudación de campeonatos oficiales de Basket en Ica

Realmente es increíble lo que viene sucediendo con el basket de Ica. Se está por terminar el año 2019 y hasta el momento no se ha realizado competencia alguna en ninguna de las categorías y todo parece indicar que este año el aficionado iqueño se verá privado de su deporte favorito.

En dónde están esos dirigentes que se rasgaban las vestiduras y pregonaban que, con ellos en la dirigencia de la Liga Mixta de Ica, el basket volvería a recuperar el prestigio que antaño tuvo. Lamentablemente ello, hasta el momento, no ha ocurrido y nuestro querido deporte se encuentra sumido en el olvido.

Esos seudos renovadores del basket iqueño se opusieron tenazmente a que José Benavides Silva siguiera al mando de la Liga Distrital Mixta de Ica porque lo consideraban una persona negativa. Al impedírsele seguir organizando los eventos del calendario oficial, quién o quiénes lo reemplazarían en el cargo y tomarían la responsabilidad de organizarlos. Han pasado muchos meses y nadie dice esta es mi voz y voy a proponer una nueva junta directiva que tome el control de dicha Liga.

El encono, la rivalidad, el celo, es el principal obstáculo que sufre el basket iqueño. No es posible que justos paguen por los pecadores. ¿Qué va a pasar con la nueva y promisoria generación de basquetbolistas iqueños? ¿Se permitirá que una vez más se trunquen las aspiraciones como la que sufrió esa brillante generación de los años 80 y 90? Eso no puede suceder. No es justo desde todo punto de vista y la culpa la tienen, exclusivamente, los dirigentes que se oponen a que José Benavides Silva siga al frente de la Liga. Y mal que les pese, es el único que, a pesar de sus errores como todo ser humano, es capaz de mantener en actividad a la Liga.

Hay que zanjar las diferencias. Aún hay tiempo. El futuro del basket iqueño pende de un hilo. Si no se llega a una pronta solución salomónica, el deporte de la canasta corre el peligro de desaparecer. Nuestros jóvenes valores tienen pleno derecho de mostrarse en los eventos oficiales y demostrar que son dignos sucesores de los ídolos de antaño.

Dirigentes y directivos tiene que dejar de lado enfrentamientos inútiles. Hay que trabajar unidos en el reflotamiento del basket iqueño. Unidos se puede superar cualquier obstáculo. La amistad personal y dirigencial tiene que prevalecer sobre todas las cosas. Olvidar las rencillas y dedicarse a trabajar por el bien de nuestros jóvenes valores y, muchos de ellos, de sus hijos y también de sus nietos.


Por José Luján Loza

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