Arequipa celebró festividad de la Virgen de Chapi

– Miles de devotos participaron de ritos en su honor.

Arequipa celebró ayer una fiesta importante en su calendario: la Festividad de la Virgen de Chapi. Miles de devotos se movilizaron hasta su santuario para rendir tributo a su patrona, cumpliendo una tradición que se remonta desde los tiempos de la Colonia.

Ni el intenso sol ni lo agreste del camino al Santuario de la Virgen de Chapi fueron impedimento para que miles de peregrinos llegaran hasta la zona para participar de las actividades religiosas organizadas en homenaje a la Mamita de Chapi.

La festividad de la Virgen de la Candelaria de Chapi es una manifestación de la cultura viva que caracteriza principalmente a los pobladores de Arequipa y que, con el transcurrir del tiempo, se ha acrecentado recibiendo la visita de miles de fieles y devotos que asisten a Chapi con sincera fe cristiana. El fervor de la devoción a la imagen de la Santísima Virgen Candelaria de Chapi es una de las manifestaciones culturales más representativas de la región Arequipa y de la macro región sur.

Razones culturales, antropológicas y sociales motivaron que en el 2012 el Estado declare Patrimonio Cultural de la Nación a la Festividad de la Virgen de la Candelaria de Chapi (nombre completo de la patrona), que se celebra en la localidad de Chapi, distrito de Polobaya, en la provincia y región Arequipa.

Orígenes

La historia refiere que la imagen de la Virgen de la Candelaria estuvo hasta principios del siglo XVII en el pueblo de Accahua, ubicado a pocos kilómetros de la actual localidad de Omate, de la provincia de Sánchez Cerro, departamento de Moquegua. En ese tiempo ocurrió un gran terremoto en la zona sur del país, debido a la erupción del volcán Huaynaputina, lo que causó la desaparición de Accahua. Esta circunstancia obligó a los pobladores de la zona a dispersarse hacia otras localidades.

Es en estas circunstancias que un buen número de habitantes de la zona llevó la imagen de la Virgen de la Candelaria a Yarahua (valle del Chapi), localidad que se hallaba poco más de cinco kilómetros del actual santuario. En medio de cerros abruptos y escarpados se descubrió un pequeño ojo de agua que sirvió para que se levantara un tambo y un mesón que daría posada a los arrieros que pasaban por el lugar en la ruta entre Arequipa y Moquegua. Así, los pobladores asentados en la quebrada de Chapi levantaron una pequeña capilla o ermita para dar morada a la sagrada imagen bajo la advocación de la Virgen de la Candelaria de Chapi.

Por la ubicación de la ermita como punto de reposo para los arrieros que hacían la ruta entre Arequipa y Moquegua, la devoción por la Virgen de la Candelaria se fue acrecentando considerablemente tanto entre los arrieros que transitaban por la zona, como entre los mineros que explotaban los yacimientos minerales de los alrededores.

Los arrieros difundieron el culto a la imagen de la Virgen por los pueblos que transitaban, lo que eventualmente motivó peregrinaciones para la celebración de las Festividades de la Candelaria que se realizaban el jueves anterior al inicio de la Cuaresma, que viene a ser llamado «jueves de comadres», también conocido como el jueves anterior al domingo de los carnavales.

La pequeña ermita del lugar se convirtió en un centro de devoción católica al cual llegaban en peregrinación los pobladores de las zonas cercanas y también de lugares alejados. Ante esta circunstancia se edificó en piedra y barro una pequeña capilla conocida como «capilla vieja».

En 1876, se estableció el 1 de mayo como la festividad de la Virgen de la Candelaria de Chapi. Al respecto, cabe aclarar que, en la provincia de Arequipa, la Virgen de la Candelaria de Chapi tiene varias ocasiones festivas y que, de acuerdo al expediente remitido por la Dirección Regional de Cultura de Arequipa, el 1 de mayo se produce la festividad principal en tanto se desarrollan las expresiones más significativas de su tradicional culto, y es el momento de mayor convocatoria, con las respectivas muestras de fe, principalmente la del peregrinaje anual al Santuario de Chapi.

Celebración actual

La festividad se inicia actualmente con la víspera, el 30 de abril, con una procesión de bienvenida, momento en que la Virgen es sacada del templo, hace un breve recorrido delante de la capilla e ingresa nuevamente al santuario. Todo el día y durante la noche, varios sacerdotes atienden confesiones. Por la noche, miles de velas o cirios encendidos enmarcan la liturgia que se celebra en el templo.

El día central de la festividad anual de la Virgen de la Candelaria de Chapi de Arequipa es el 1 de mayo. Consiste en la peregrinación y oración a la Virgen, cuando los fieles y devotos solicitan con gran fe alguna gracia y/o milagro a la Virgen.

Durante el día central se lleva a cabo una procesión después de la misa de fiesta, en una zona reservada para este propósito. La procesión dura aproximadamente una hora y media. Para este fin se convoca a cuadrillas organizadas como las de la Hermandad del Señor de los Milagros (dos cuadrillas), una cuadrilla de la Policía Nacional del Perú, una cuadrilla de voluntarios y una cuadrilla de la Virgen de la Candelaria de Chapi.

En ese momento se lleva a cabo la «cobertura con el manto de la Virgen»; en el cual los peregrinos hacen largas hileras para colocarse debajo del manto que la sagrada imagen está llevando. Son varios los mantos que utiliza la sagrada imagen para que los fieles puedan cubrirse y ofrecer su oración. También se ubican mantos especiales para colocar los «milagritos», que son recordatorios (pequeñas plaquitas metálicas con diferentes grabados) con los que hacen presente la petición de una gracia o la expresión de un agradecimiento a la Virgen, tradicional acto que se realiza por la gran fe de los asistentes.