Cáncer de útero: toda mujer, vacunada o no, debe hacerse papanicolau cada año

Todas las mujeres sexualmente activas, vacunadas o no contra el Virus del Papiloma Humano, deben hacerse un chequeo anual para descartar la posibilidad de cáncer de cuello uterino, afirmó el médico gineco-oncólogo, Gilmar Grisson.

Sostuvo que aún las mujeres vacunadas deben ser chequeadas por precaución, ya que la inmunización les da una protección del 70%, es decir que disminuyen en 70 veces la posibilidad de cáncer.

Grisson señaló que el 90 por ciento de la población sexualmente activa tiene el Virus del Papiloma Humanos (VPH) pero en su mayoría se trata de infecciones pasajeras que se van solas.

“El problema son los virus que persisten. A esos hay que detectarlos y tratarlos”, dijo el médico de la Liga contra el Cáncer, al recordar que las vacunas están dirigidas a combatir las cepas 16 y 18, que son las más agresivas.

El galeno explicó a la Agencia Andina que además del papanicolau, existen la Inspección Visual con Ácido Acético y las pruebas moleculares,  que son más sensibles para detectar el virus.

Si alguna de estas pruebas resulta positiva, se debe complementar con una colposcopía, que arrojará mayor información sobre la infección.

El galeno indicó que la campaña de vacunación masiva que hace el Ministerio de Salud incluye solo a niñas de 9 a 13 años porque se presume que pasada esa edad ya han tenido inicio sexual “y basta con una vez que se haya tenido relaciones sexuales, porque se trata de un virus altamente contagioso”.

El chequeo debe hacerse cada año, a partir de los tres años de iniciada la vida sexual o a partir de los 21 años, lo que suceda primero.

Es necesario recordar que el VPH no solo provoca cáncer de cuello uterino sino también cáncer de vagina, ano, pene y cavidad oral.

Sin síntomas

Grisson advirtió que, en su etapa previa, el cáncer de cuello uterino no presenta ningún síntoma y solo se manifiesta cuando está avanzado.

Sus síntomas son sangrado al momento de las relaciones sexuales, flujos malolientes y persistentes y dolor.

«Por eso es importante chequearse periódicamente porque un papanicolau puede cambiarle la vida a cualquier mujer», destacó Grisson.

Cada 26 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino, oportunidad durante la cual se realizan acciones de concientización e información sobre la importancia de realizarse controles ginecológicos para detectarlo a tiempo.