Escritor Ricardo Fernández contó por qué decidió caminar todo el Perú

– En Ica presentó tres libros suyos en conferencia de prensa.

El escritor limeño Ricardo Fernández Silva, quien saltó a la fama tras surcar a pie toda la costa peruana desde Tacna a Tumbes, caminando en seis meses 2,600 kilómetros, presentó en conferencia de prensa los tres libros que ha publicado en los últimos años luego de su experiencia como caminante.

Se trata de las obras; “El Perú a pie, de frontera a frontera”, “Hasta que la muerte nos reúna” y “Siete cuentos”, donde narra sus experiencias desde los años románticos de la juventud y realiza un enfoque crítico de la realidad internacional, desde su óptica personal.

Ricardo Fernández, quien radica en Nicaragua desde hace ocho años, confesó no estar interesado en la política y que su motivación principal para escribir es plasmar sus sentimientos, resaltando valores trascendentales como es la familia, el amor, la amistad, el orden y el respeto por los demás.

Dentro de las experiencias que contó y que más impactaron a los hombres de prensa, fue cuando el año 2008 hallándose en Estados Unidos un médico coreano le diagnosticó cáncer al ojo derecho, cuya enfermedad amenazaba con dejarlo ciego, según le dijo, y que la única solución era operarlo, cuyo costo ascendía a 20 mil dólares.

Dijo que la noticia de que tenía cáncer lo devastó; peor aún, no contaba con ese dinero para la operación. Fue así que su gran fortaleza fue refugiarse en Dios mediante una oración profunda y lectura de la Biblia permanente.

Refirió que en su oración le prometió a Dios que si lo sanaba le daría un nuevo curso a su vida, alejándose de las cosas malas y, de ser posible, caminaría por todo el Perú llevando un mensaje de paz.

Narró que al cabo de una semana acudió al Centro Médico de la Universidad de California, en Los Angeles, donde un médico de color le auscultó el ojo derecho, y que durante el examen una voz le dijo que no perdería la visión.

Fue así que cuando terminó de revisarle con unos aparatos electrónicos, el galeno le reveló que no tenía cáncer sino una herida interna que no revestía peligro y que era tratable.

Ante tan grata revelación, Ricardo Fernández cumplió la promesa que le hizo al Altísimo emprendiendo la caminata el 31 de julio del 2009 desde el límite de la frontera con Arica, la que culminó el 5 de febrero del 2010 en Tumbes, caminando sin desmayo, pese a que en Trujillo los galenos le recomendaron que la suspenda porque su cuerpo no daba más.

Reveló que a diferencia de Lima y de casi todo el Perú, en Nicaragua no existen pandillas, ni delincuentes. Los vehículos amanecen estacionados en los frontis de las viviendas sin que les falte nada.


Daniel Bravo Dextre