Juzgado dicta prisión preventiva a padres que envenenaron a su bebé

El Primer Juzgado de Investigación Preparatoria de Ica, a cargo del juez Fernando Vicente Fernández Tapia, dictó nueve meses de prisión preventiva contra Mary Carmen Escate Escate (37) y Jairo Dolly Lozano (51), investigados por el delito contra la vida, el cuerpo y la salud en la modalidad de homicidio, en su forma de filicidio, en agravio de su menor hija de iniciales M.B.D.E. de 10 meses de nacida.

La audiencia de prisión preventiva se desarrolló el viernes último desde las 4:00 de la tarde en la sede del nuevo Código Procesal Penal, sito en la calle Chiclayo, y se prolongó por más de cuatro horas, donde el Ministerio Público expuso los elementos de convicción del condenable caso registrado en Ica.

Los padres de la pequeña permanecerán en el penal de Cachiche hasta que duren las investigaciones a que serán sometidos. La madre, en su declaración ante la Policía, ha confesado que participó en los hechos registrados el pasado domingo 3 de febrero, mientras que el padre lo niega todo.

Según lo expresado por la madre, ese día ambos llevaron a la bebé al hotel “Faenón” del distrito de Parcona y le dieron raticida mezclada con leche en su biberón.

Para que parezca una muerte accidental, la madre -por supuesta indicación del padre- le dijo a los médicos del Hospital Socorro, donde la pequeña fue llevada de emergencia luego de haber fallecido, que ésta se había atragantado comiendo galleta.

Por este motivo, los galenos sólo se limitaron a certificar la muerte del infante y, siguiendo el protocolo de ley, dieron aviso al Ministerio Público y a la Policía para que inicien los procedimientos legales y, mediante la necropsia, se conozca cuál fue la causa de su fallecimiento.

Como ya lo dijimos en ediciones anteriores, los resultados de Medicina Legal arrojaron que la muerte de la pequeña se produjo por asfixia mecánica y asfixia por ingesta de sustancia química. Es decir, la menor murió envenenada.

Por ser los padres de la menor obligados por ley a cuidar de ella, y por la edad de la pequeña (10 meses de nacida) que la pone en un estado de indefensión, los filicidas podrían ser condenados a cadena perpetua.