COLUMNA DE JOSÉ RAMOS : Palabras para nuestro querido amigo: Julio Victorio Mayurí Cancino

En la semana de Aniversario de su club, el “Atlético Independiente”, la “I” de la calle Independencia, se nos va nuestro amigo Julio Victorio.

Julio Victorio, “parrista” de la generación del Colegio “Juan Parra Gastelú”, el recordado 584.

Con Miguel Torres, Arístides Vásquez, Luis Ramos -ausentes hoy-, conjuntamente con Pablo Acuña, Gabriel Vásquez, entre otros.

Integrante de esa generación de hombres que hicieron historia en la radiofonía iqueña, como Pedro Pablo Flores Medina, Mario M., Carlos G., Don Pepe, Lucho Piccone Soto, Víctor Díaz Chávez.

Hombre dedicado y consagrado al deporte iqueño en casi todas sus disciplinas, desde el Vóley que fue su pasión.

El fútbol por el cual vivía en su alma y corazón, la “I” de la calle Independencia.

También en el baloncesto con su querido “Atlético Montecarlo” y forjador de ese comando que dirigió al seleccionado iqueño Campeón Nacional de Básquetbol, que un 10 de marzo de 1967, hace 51 años, en el legendario –hoy olvidado- Coliseo Municipal, el Seleccionado de Ica derrotó al poderoso Seleccionado de Lima, conquistando por primera vez el título de Campeón Nacional de Baloncesto 1967.

En dicha gesta histórica estuvieron, entre otros, los hermanos Kibe Ruiz, Jorge Ruiz, Manuel Echegaray, Carlos Anicama, Rómulo Cevasco, Alberto Valle, Cesar Luna, Armando Guerrero, Luis Hernández y “Parringa” Huamán.

Presidente de la Liga, Antonio Rivas Espinoza; Jefe de equipo: Don Julio Victorio Mayurí Cancino; Entrenador; Guillermo Valverde Gutiérrez; Preparador físico: Ronny Salazar Uribe.

Hombre de radio y televisión deportiva, con “Ronda Deportiva” nos brindó grandes y hermosas tardes transmitiendo desde cualquier lugar de la región las ocurrencias deportivas y sus entrañables transmisiones de voleibol y básquetbol, cuando nuestra selección de Ica, en hombres y mujeres, se enfundaban los tradicionales colores verde – blanco.

Forjador y gestor de proyectos de viviendas en favor de los hombres y mujeres de la antigua Esperanza, Barrio Oculto, San Carlos y proyectista de lo que sería hoy la Urbanización La Palma.
Impulsor para que los periodistas deportivas tengan su techo propio.

Precursor y líder del “Movimiento Francisco Congo” en Ica y preocupado por la incorporación del enfoque intercultural en las políticas públicas del Estado peruano para su gente de “color”.
Trabajador universitario, muy querido y respetado por los estudiantes de aquella época, de los años 70 del siglo pasado.

Integrante de la Hermandad del Cristo Crucificado de Luren, que lo recibe en sus brazos abiertos para su descanso y tranquilidad de sus amigos y familiares.

Acólito, ayudante de tantos franciscanos que pasaron por la Iglesia San Francisco.
Forjador de la escuela para los hijos de los periodistas.

Hoy, en la honrosa quietud de su retiro, expresamos nuestras condolencias a sus familiares y amigos, permitiéndonos estrecharlos en un abrazo.

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