Policía capturó en Ica a presunto autor de crimen de niña de 11 años

El presunto asesino y violador César Augusto Alva Mendoza (37), quien en la mañana de ayer fue detenido y capturado cuando transitaba por la avenida Siete, en nuestra ciudad, ha sido trasladado a Lima a través de la Dirección de la Policía Aérea (DIPA), para esclarecer el execrable crimen de la niña Jimena (11), ocurrido el pasado viernes en el distrito de San Juan de Lurigancho, Lima.

César Augusto Alva Mendoza fue trasladado a Lima en avión de la Policía Nacional.

La indignación se apoderó de la población del distrito de La Tinguiña, quienes se congregaron frente a la delegación policial para demandar justicia y la máxima sanción para el presunto homicida de la pequeña Jimena, quién con engaños la llevó en bicicleta para cometer el crimen y posteriormente quemar su cuerpo; un fuerte cordón policial resguardaba la sede donde era intensamente interrogado por los efectivos y representantes del Ministerio Público.

César Augusto Alva Mendoza (37), natural de Nasca, llegó a Ica para huir de la justicia tras cometer el horrendo crimen; sin embargo, la policía que estaba tras sus pasos logró detenerlo cuando se desplazaba por la avenida siete, jurisdicción de Parcona, y trasladado a la comisaría de La Tinguiña.

Se supo, extraoficialmente, que un conocido de este sujeto delató su presencia y comunicó del hecho a la Policía. Aunque no quiso identificarse precisó que tras reconocerlo lo denunció y a los pocos minutos los efectivos llegaron a donde se encontraba y tras ser rodeado por los efectivos policiales fue detenido y trasladado a los calabozos de la comisaría del distrito de La Tinguiña.

Horrendo crimen cometido en San Juan de Lurigancho

Medios nacionales informaron que el padre del presunto criminal declaró a la prensa que su hijo bebía alcohol y se drogaba y que debería estar preso porque estaba metido en muchos problemas.

La población, enterada de su captura se congregó frente a la sede policial y con pancartas protestaron contra el presunto violador y asesino, exigiendo la máxima sanción. “Justicia popular, este sujeto merece morir, que se pudra en la cárcel”, era el clamor de la mayoría de mujeres, jóvenes y madres.

Mientras la población se mostraba indignada y protestaba frente a la comisaría resguardada por un fuerte cordón policial, el coronel PNP Dany Rolando Valderrama y la representante de la Defensoría del Pueblo, Lidia Díaz Villacrís, a través de un megáfono exhortaron a los moradores a mantener la calma, para así lograr el traslado del presunto homicida a la sede del Instituto de Medicina Legal para los exámenes de ley y su posterior traslado a Lima.

Como se sabe, la pequeña Jimena desapareció cuando había acudido a una clase de pedrería en la comisaría de Canto Rey. Pocas horas después su cuerpo quemado apareció en una calle desolada del distrito.

En un principio se pensaba que la pequeña no había ingresado a su clase, pero luego aparecieron unas imágenes de las cámaras de videovigilancia en las que se aprecia a la menor subida en una bicicleta con un hombre que fue identificado como César Alva Mendoza.

La policía debe corroborar fehacientemente la autoría de César Augusto Alva Mendoza en este horrendo crimen y la justicia deberá condenarlo a pasar el resto de sus días en la cárcel.


Mariano Rosales Vargas.

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