Museo “María Reiche Asociación “María Reiche para las Líneas de Nasca” ofreció chocolatada a niños de San Miguel de la Pascana

Tal como estaba programado y como se está haciendo tradicional cada año, la  Asociación “María Reiche para las Líneas de Nasca” realiza todos los años, los 19 de diciembre, una gran celebración con los niños del poblado de San Miguel de la Pascana, donde se ubica el Museo de sitio “María Reiche”, en el distrito de El Ingenio, en la provincia de Nasca.

La celebración se inició con una misa oficiada en la iglesia de dicha localidad y en ella, el sacerdote destacó la positiva labor de la Asociación que fue creada por la propia Dama de las Pampas, con la finalidad de cuidar, preservar y difundir los famosos geoglifos que, para orgullo de los iqueños y del Perú, ha sido declarado como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Se rindió homenaje también, y de manera muy especial, al fundador y presidente vitalicio, Ing. Alejandro Bocanegra Mejía, amigo personal de María, a quien siempre le brindó su apoyo incondicional tanto en lo económico como en las gestiones que había que hacer para realizar sus trabajos de investigación, así como difundir el estudio de las “Líneas de Nasca”. Gestor también de esta celebración navideña que coincide con la fecha de su cumpleaños, que le gustaba celebrar con los niños y con la gente humilde de dicha localidad.

Ese ha sido el trabajo permanente de la Asociación, que actualmente está presidida por la educadora Lía Bocanegra de Suárez, quien tiene como acompañantes en calidad directivos y de socios a importantes personalidades de la región Ica y de la capital del Perú.

Culminada la misa, los niñitos, acompañados de sus madres, se dirigieron al museo donde se inició la celebración con la presencia de los payasitos que fueron el deleite de los niños que asistieron (casi ochenta). Los niñitos bailaron, cantaron y percibieron sus alimentos con gran felicidad. Se les brindó también a los padres y a los invitados especiales el tradicional Panetón acompañado de gaseosas, debido al calor, y luego su almuerzo que consistió en un agradable estofado de pollo.

Culminada la fiesta, en medio de un ejemplar orden que fue controlado por los directivos y socios, los niños iban recibiendo sus regalos que consistían en hermosas pelotas, muñecas, carritos trencitos y otros, obsequios que los niños recibían con apreciable felicidad.

Hay que destacar que no solo los niños se divirtieron. Lo hicieron también los padres de familia y los miembros de la asociación, que se sumaron a los cánticos, bailes y juegos que realizaban los niños bajo las indicaciones de los payasitos.

Hecho significante esta gran celebración y esperamos que nunca deje de realizarse. Desde “La Opinión” nuestras sinceras felicitaciones y ojalá que otras instituciones sigan el ejemplo.

 

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